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En años con temperaturas y
lluvias consideradas como normales, la Península Ibérica es el destino final
de la mayor parte de la Grullas que migran por la Ruta Occidental. |
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Aunque los biotopos que
frecuentan durante su estancia en nuestras tierras varían en función de la
zonas, tienen especial predilección por las dehesas del Suroeste. |
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Durante la invernada las
Grullas se desplazan diariamente entre los lugares utilizados como
dormideros (situados en zonas húmedas) y aquellos otros en que acostumbran a
alimentarse. |

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Durante décadas, puede que hasta siglos,
Extremadura ha sido el lugar tradicional para la invernada de las Grullas
del Norte de Europa. Las dehesas extremeñas siempre han proporcionado a las
Grullas Europeas abundante alimento (las bellotas) así como tranquilidad y
un clima benigno para pasar el invierno. En los últimos años en Extremadura
también se da la bienvenida a las Grullas cuando llegan cada Otoño, imitando
lo que hacen los Suecos en Primavera. |
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Desde la llegada de las primeras aves, generalmente a finales de Octubre,
hasta la partida de las últimas a primeros de Marzo, las Grullas permanecen
con nosotros algo más de cuatro meses. El hecho de que permanezcan con
nosotros más de una tercera parte de sus vidas, pone de manifiesto nuestra
responsabilidad a la hora de contribuir a la conversación de estas hermosas
aves, que disfrutan de una Europa sin fronteras desde mucho antes que
nosotros. |
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